Una de las decisiones más importantes que debe tomar todo conductor es la elección del seguro de su vehículo. Si bien puede parecer una tarea sencilla, hay ciertos aspectos que deben considerarse para tomar una buena decisión, evitando caer en costosos gastos adicionales a largo plazo.
No comparar diferentes opciones de seguros
Todavía hay personas que optan por contratar el seguro que les ofrece su banco o la concesionaria, sin cuestionarse si es la opción más adecuada o económica. Es sumamente importante tomarse el tiempo de comparar varias alternativas, tanto para verificar si el precio está alineado con el mercado, como para conocer distintas opciones de cobertura.
La opción más recomendable es contar con el asesoramiento de un Productor Asesor de Seguros, que puede simplificar esta búsqueda, explicar todas las diferencias entre coberturas y aportar conocimiento del mercado. Este asesoramiento no tiene ningún costo adicional para el asegurado.
Elegir un seguro solo por su precio
La gran mayoría de nosotros al contratar un seguro buscamos una opción económica. Pero elegir un seguro solo por el precio puede terminar siendo un error costoso. Coberturas con el mismo nombre pueden tener diferencias importantes entre aseguradoras. Un seguro más barato suele tener coberturas limitadas, exclusiones y franquicias más elevadas.
Antes de contratar, es fundamental analizar el uso del vehículo, si se guarda en cochera, y cuántos kilómetros se recorren. La cobertura debe incluir al menos: daños a terceros, robos, incendios y accidentes totales y parciales.
"La gran mayoría de nosotros al contratar un seguro, lo primero que buscamos es una opción económica, pero elegir un seguro solo por el precio puede terminar resultando en un error costoso."
No leer detenidamente las condiciones de la póliza
Casi nadie lee con detenimiento todas las cláusulas y condiciones de su póliza. Es importante conocerlas ya que ahí aparecen las exclusiones y condiciones que el asegurado termina conociendo de mala manera, cuando necesita contar con su cobertura.
Algunas pólizas excluyen daños por desastres naturales, tienen limitaciones en ruedas robadas por año, o establecen importes máximos por tipo de daño. También se establecen obligaciones para el asegurado cuyo incumplimiento puede habilitar a la aseguradora a rechazar el reclamo.
No revisar la póliza de seguro de manera regular
Otro error común es desentenderse de la póliza contratada sin revisar regularmente que la cobertura esté vigente o si es necesario hacer alguna modificación. Mudarse, instalar GNC o cambiar las llantas son cambios que deben informarse a la aseguradora.
Es recomendable hacer esta revisión al menos una vez al año, aprovechando el momento de renovación de la póliza.
Conclusión
La elección del seguro no debe centrarse únicamente en el precio. Es fundamental evaluar distintas opciones, entender las diferencias, leer cuidadosamente las condiciones y revisar la póliza con regularidad. Contar con un Productor Asesor de Seguros ayuda a evitar errores que podrían costar mucho dinero o dejar al asegurado sin cobertura cuando más la necesita.